
Desde hace ya mucho tiempo que la gente me llama para pedir consejo. Amigos y amigas de amigos y amigas que no saben qué hacer o simplemente necesitan hablar. Gente que no conoce el placer de contarle todo el desastre que es tu vida a un extraño. Personas que se piensan que soy la solución a sus problemas por que he sabido escuchar a quien lo necesitaba en su momento.
Hace ya un tiempo que me he dado cuenta que soy la mayor escucha penas del planeta. Y que me encanta. Donde los demás ven un lío del que no pueden salir, yo veo la belleza de aprender algo nuevo.
No creo que para mí haya algo mas bello en la vida que poder ser el punto de apoyo de alguien. Aunque ni si quiera lo conozca. El placer de ver que alguien empieza ver luz en un pozo lleno de oscuridad es algo que me completa.
Y es que la gente no ve la belleza en el desastre. Que una ostia va de la mano con una lección. Que el dolor es el camino a la felicidad. Que a veces necesitas un poco de tormenta para valorar la calma.
Y visto lo visto, a veces necesitamos de alguien que nos lo recuerde. Para eso estoy aquí.
No para haceros ver lo bueno, Sino para enseñaros a apreciar la oscuridad dentro de mi experiencia.